Los Obispos de Guatemala anunciaron con gozo el cuatro de junio de 2009, que asumían la propuesta de la Misión Continental de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, celebrada en mayo del año 2007 en Aparecida Brasil; y desde ese momento nuestros Obispos convocaron a todas nuestras diócesis, parroquias, movimientos, comunidades, familias y personas a entrar en la dinámica de la Misión Continental.
La realización de la Misión Continental es un proyecto que requiere diversas etapas, que brevemente vamos a proponer y seguir en nuestro proyecto pastoral parroquial.
PRIMERO: La primera etapa consiste en que nos sensibilicemos, tanto los sacerdotes como todos los laicos, para captar la urgencia y necesidad de llevar a cabo una misión parroquial.
SEGUNDO: En una segunda etapa debemos pasar por procesos de conversión personal y pastoral que nos abra a nuevas formas de realizar la actividad misionera de la Iglesia.
TERCERO: En una tercera etapa debemos entrar en un proceso de estudio, de reflexión y de planificación, para diseñar modos más eficaces para llevar con alegría y entusiasmo una nueva evangelización en nuestras comunidades.
CUARTO: En una cuarta etapa debemos adquirir la formación pastoral, bíblica y doctrinal que necesitamos para llevar a cabo la misión parroquial.
QUINTO: En la quinta etapa debemos estar capacitados como discípulos y misioneros para poner en práctica una nueva forma de evangelizar como forma normal de vida y realización de la Iglesia, para que nuestra parroquia en Jesucristo tenga la vida, la esperanza y la alegría que vienen de Dios.
La Conferencia Episcopal de Guatemala propuso desde el año 2009 al 2016 como itinerario de la Misión Continental, nosotros en comunión con la Iglesia de Guatemala, entramos en este proceso como comunidad parroquial de San Miguel Arcángel, Totonicapán. Por tanto, como católicos totonicapenses llegó nuestra hora de ser testigos de Jesucristo para iniciar nuestra misión parroquial.
Durante este año 2011 nos iremos haciendo diversas preguntas para entrar en la primera etapa de sensibilización. Entre las preguntas que debemos ir respondiendo son: A) ¿Por qué hacemos la Misión Continental en nuestra parroquia? B) ¿Qué resultados queremos obtener con la misión parroquial? C) ¿Cuáles deben ser los objetivos de la Misión Continental en nuestra parroquia?
Debemos, por lo tanto, entrar en la etapa de sensibilización general para la misión particularmente de los agentes de pastoral: presbíteros, vida religiosa y consagrada, laicos más comprometidos, consejo pastoral parroquial, pastorales, ministerios, movimientos, hermandades y sociedades.
Hay que llegar a todos los que tienen alguna responsabilidad en la Iglesia o están congregados en cualquiera de sus estructuras. Esta etapa debemos ya iniciarlas.
Durante la primera etapa de sensibilización, como en todo proceso de la misión parroquial, debemos tener siempre en cuenta los siguientes cuatro énfasis que debemos impulsar en toda la misión parroquial.
1) “Ofrecer un encuentro personal con Jesucristo que nos lleve a una experiencia religiosa profunda e intensa con El”.
2) “Ofrecer y lograr una fuerte vivencia comunitaria”.
3) “Ofrecer una sistemática formación bíblica-doctrinal”.
4) “Lograr un compromiso misionero personal y comunitario”.
Animados por la presencia del Señor Resucitado que nos dice: “Vayan y hagan discípulos entre los pueblos” (Mt 28.29) y en comunión con la Iglesia de América Latina y la propuesta pastoral de Aparecida asumamos con alegría y entusiasmo en nuestra Parroquia de San Miguel Arcángel, en nuestra Arquidiócesis de los Altos, Quetzaltenango-Totonicapán la Misión Continental.


